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jueves, 17 de mayo de 2012

Batido verde otoñal de naranja, manzana y hojas de brócoli


Las hojas verdes, especialmente las de color verde oscuro, son uno de los alimentos más nutritivos y sanadores que existen. ¿Sabías que las hojas verdes son una excelente fuente de calcio y magnesio? Es más, según la ginecóloga estadounidense, Christiane Northrup, el 50% del calcio en nuestra dieta debiéramos obtenerlo de las hojas verdes. 
Los batidos verdes (green smoothies) son una forma deliciosa y saludable de integrar más variedad de hojas verdes crudas a nuestra dieta, como son las hojas de brócoli, betarraga, rabanitos, entre muchas otras nutritivas hojas que normalmente van a dar a la basura o al compost, en el mejor de los casos. Espero que derriben sus prejuicios, se animen a probarlos y experimenten sus bondades.


Preparando un batido verde con hojas de brócoli en la Ecoferia.


Ingredientes (para dos porciones)


- 4 naranjas para jugo
- 4 manzanas dulces
- Un puñado pequeño de hojas de brócoli


Preparación


Primero, pelar las naranjas, picar las manzanas en trozos medianos y sacar el tallo de las hojas de brócoli. Luego, verter las naranjas en la licuadora y procesar hasta obtener jugo. Finalmente, agregar los trozos de manzanas y las hojas, hasta formar una compota verde.



Sugerencias


- Si lo prefieren más líquido, pueden agregar más jugo o agua, aunque de ese modo va a perder algo de dulzor.
- Servir inmediatamente es lo ideal, como siempre, para evitar la oxidación y pérdida de nutrientes.
 - Preferir hojas verdes y frutas orgánicas por su superior sabor y valor nutricional y ausencia de sustancias agrotóxicas.


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sábado, 17 de marzo de 2012

Smoothie bicolor de mango con espinaca


¡Me encantan los mangos! Y como me gustan tanto, no puedo dejar de subir una receta. Por cierto, los mejores mangos, organicos y madurados al sol, son los de Alto Huasco, en la Ecoferia de la Reina. Son los más aromáticos y dulces que he probado, y algunos saben a caramelo. ¡Maravillosos!

Los batidos verdes (green smoothies) son, a mi juicio, una de las preparaciones estrella de la comida viva, ya que son muy nutritivos, fáciles de preparar y además son muy económicos. Es una forma deliciosa de integrar más hojas verdes a nuestra dieta. Si les interesa aprender más acerca de los batidos verdes, puedes encontrar más información justo aquí.


Ingredientes (para dos porciones)

- 1 kg de mangos maduros

- Un puñado grande de espinacas

- Un par de hojas de menta (opcional)

- Un poco de agua (opcional)

Preparación
Lo primero es cortar los mangos y picar la espinaca. Mi técnica es cortar los mangos como si fueran paltas o aguacates y extraer la pulpa de la cascara con una cuchara. Luego, con un cuchillo pelo y corto lo que quedo pegado al cuesco. Lo que queda lo pueden saborear mientras preparan el batido. ¡Es la mejor parte!

Lo segundo es verter los mangos directamente en la licuadora y procesar hasta que quede una textura suave y cremosa. Reservar la mitad del contenido de la licuadora en una jarra. A la mezcla que queda en la licuadora le agregar las espinacas. Antes de licuar, mezclo las espinacas con el batido de mango, para que me quede espeso. Me gusta comerlo con cuchara, como si fuese una compota. Así su sabor queda mas concentrado, pero si gustas, puedes agregarle un poco de agua para que quede diluido.

Por último, servimos. Para lograr el efecto bicolor o marmolado, voy alternando una capa de batido anaranjado y otra verde, y le doy el toque final haciendo un “giro” con una cuchara de té.


¡Espero que lo disfruten! 
¡Salud! ;-)



Talleres gratuitos de alimentación viva, 2012, los segundos miércoles y sábados de cada mes, a las 12.00 hrs, en la Ecoferia de la Reina. ¡Nos vemos! ;-)


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miércoles, 22 de junio de 2011

La (imprescindible) fibra nuestra de cada día

Al igual que muchas personas, yo tenía la noción de que la fibra es necesaria, pero no le tomé el peso a su vital importancia hasta que leí “Green for life” (Verde para la vida) de Victoria Boutenko y comencé a tomar batidos verdes. Entonces, comencé a interesarme muchísimo por todo lo que ocurre en el sistema digestivo y de qué modo esos procesos afectan nuestra salud, para bien o para mal. Y les puedo adelantar que la hinchazón, la pesadez y la incomodidad resultantes del llamado “tránsito lento” (estreñimiento) son a penas la punta del iceberg de las consecuencias negativas de una dieta pobre en fibra. 

¿Qué es la fibra?

La fibra es un hidrato de carbono complejo, que resiste la digestión y absorción en el intestino delgado humano (no se transforma en glucosa) y que desempeña funciones fisiológicas sumamente importantes para nuestro organismo, como la de estimular los movimientos intestinales.

¿Qué alimentos contienen fibra?

Básicamente, todo alimento de origen vegetal en su estado natural contiene fibra en mayor o menor proporción: frutas, verduras, hojas verdes, cereales enteros, legumbres, frutos secos, semillas, algas. Algunos son más ricos en fibra soluble y otros, en insoluble.

¿Cuánta fibra necesitamos?

Las recomendaciones de la U.S. RDA son de 30 gr de fibra al día. Según Patrick Holford, el consumo ideal de fibra no puede ser menor a 35 gr. diarios. Según Victoria Boutenko, deberíamos consumir al menos entre 50 y 70 gr de fibra al día.
Por ejemplo, lograr la dosis recomendada por Holford, de al menos 35 gr diarios, implicaría comer: 4 manzanas (10 gr), ¾ de taza de almendras (10 gr) y 3 zanahorias (10 gr) y 1 taza de lentejas (5 gr). Si seguimos la recomendación de Victoria Boutenko, habría que duplicar la dosis, lo que equivaldría a 8 manzanas (20 gr), 1 y ½ taza de almendras (20 gr), 6 zanahorias (20 gr), 2 tazas de lentejas (10 gr). Y cabe destacar que este cálculo se hizo con alimentos crudos (a excepción de las lentejas), porque la cocción reduce el contenido de fibra de los alimentos.

He aquí un dato que puede serles de utilidad: se trata de un calculador de fibra en http://www.fullplatediet.org/fiber-calculator/ (la página está en inglés, pero tiene imágenes para cada alimento) Calculé que mi batido del desayuno de hoy (con 1 naranja, 2 manzanas, unas cuantas pasas y una taza de hojas verdes), me aportó aproximadamente 15 gr de fibra. Con dos de esos al día, tengo el mínimo de fibra cubierto. Pueden hacer sus cálculos... ;-)

¿Por qué es importante ingerir (más) fibra?

Nuestro cuerpo está diseñado para consumir alimentos enteros, con toda su fibra, así como la naturaleza nos los ha entregado a lo largo de nuestra evolución como seres vivos y como especie. Si es que hubiese un manual de usuario del cuerpo humano, seguramente diría que los alimentos deben consumirse enteros o de lo contrario el sistema experimentará diversas fallas.

Según Victoria Boutenko, si no consumimos suficiente fibra insoluble, las toxinas se acumulan en nuestro cuerpo. El principal propósito de consumir fibra es la eliminación de los residuos del intestino. Sin suficiente fibra, la eliminación completa es cercana a lo imposible, y otras partes de nuestro cuerpo deben asumir el rol de desintoxicarnos: la piel, las mucosas, el sudor, y cualquier canal posible. Victoria Boutenko dice que es como tratar de sacar la basura por la ventana en vez de la puerta.

¿De dónde provienen las toxinas?

Pienso que para comprender por qué es tan importante para nuestra salud la adecuada eliminación, es necesario tomarle el peso a la magnitud de las toxinas con las que estamos lidiando a diario. Tal vez, si consideramos una toxina por separado no parezca gran cosa, pero si consideramos todas las toxinas en su conjunto, el panorama cambia considerablemente.

Según Néstor Palmetti, la primera fuente de toxinas es nuestro propio metabolismo y afirma que “la mayor cantidad de toxinas proviene de la natural degradación de los alimentos ingeridos”. Todo alimento, aunque sea el más natural, consumido en las dosis y combinaciones óptimas, ha de ser degradado y asimilado, procesos que implican producción de desechos metabólicos (ni hablar de los alimentos artificiales, ingeridos en exceso y en combinaciones difíciles de digerir). Además, según el mismo autor, existe otra fuente interna de toxinas: la continua regeneración celular de órganos y tejidos, que provoca cantidad de células muertas que deben ser eliminadas.

Palmetti plantea que nuestro organismo está diseñado para eliminar las toxinas “naturales” provenientes del metabolismo interno (gracias a sus órganos emuntorios o depuradores), pero que hoy en día, hay que sumarle a lo anterior una serie de sustancias químicas y tóxicas que nuestro cuerpo no está evolutivamente preparado para procesar y que sobrecarga a nuestros órganos depuradores. Entre estas sustancias se encuentran: insecticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes químicos, antibióticos, vacunas, hormonas sintéticas, balanceados industriales, granos transgénicos; conservantes, saborizantes, emulsionantes, estabilizantes, antioxidantes, colorantes, edulcorantes, grasas transaturadas; refinados industriales químicamente puros como el cloruro de sodio (sal blanca) o la sacarosa (azúcar blanca); medicamentos. A lo que ingerimos se suman los químicos que absorbemos a través de la piel y de las vías respiratorias.
Y por si todo esto fuera poco, el autor hace hincapié en que a nuestra ya abundante carga tóxica se agregan los excrementos y desechos metabólicos de nuestros huéspedes parásitos.

¿Qué sucede si no eliminamos adecuadamente las toxinas por la puerta principal (colon)?

Según Manuel Lezaeta, “para mantener la salud, es más importante desocupar el intestino que ingerir alimentos, porque el ser humano puede vivir muchos días sin ingerir alimentos y no puede estar 24 horas sin evacuar su intestino, pues se envenena.” Según él, para mantener la salud es necesario evacuar los intestinos al menos 2 veces al día, en la mañana y en la noche. ¿Por qué?

Gracias a Néstor Palmetti comprendí que uno de los uno de los principales objetivos del organismo, es mantener la pureza de los líquidos internos (sangre y linfa), ya que estos que deben atender a las necesidades de eliminación y nutrición de todo el tejido celular. Estos fluidos reciben los desechos metabólicos, células muertas y toxinas expuestos anteriormente. El autor explica que “para hacer frente a semejante tarea (de limpieza), el cuerpo dispone de varios órganos especializados en esta función: intestinos, hígado, riñones, piel, pulmones y sistema linfático. Son los llamados emuntorios. Cuando todos trabajan en modo normal (y eso implica en primer lugar la oportuna evacuación intestinal) y el volumen de desechos no supera la capacidad de procesamiento, el “terreno” (fluidos internos) se mantiene limpio y las células pueden funcionar correctamente. Esto significa que estamos en presencia de un organismo eficiente y, por ende, de una persona saludable, ágil y vital”. Y agrega, “Pero si los desechos superan la capacidad de los emuntorios y éstos comienzan a funcionar deficientemente, el “terreno” se carga progresivamente de toxinas y el funcionamiento orgánico se degrada paulatinamente. (…) Llega un momento en que las células están sumergidas en una verdadera ciénaga que paraliza los intercambios. El oxígeno y los nutrientes no pueden llegan a las células y éstas experimentan graves carencias. Por otra parte, los residuos metabólicos que regularmente excretan las células, al no circular, aumentan aún más el grado de contaminación de los fluidos”.

Si producto del estreñimiento crónico nuestra sangre se ensucia y nuestras células acaban intoxicadas y desnutridas, resulta un tanto ingenuo pensar que nuestro cuerpo (compuesto por dichas células) pueda estar saludable y lleno de vitalidad, ¿no? En síntesis, nuestra nutrición y salud depende de la adecuada evacuación intestinal y ésta a su vez, depende de una adecuada ingesta de fibra.


¡Por eso yo como fibra! ;-)



Referencias bibliográficas

- Depuración corporal, Intestinos I, síntomas de malfunción
- Depuración corporal, Emuntorios y Toxemia, Los órganos depurativos
- Alimentos saludables, Fibra alimentaria, hay fibras y fibras

2. Manuel Lezaeta, Medicina natural al alcance de todos, cap. 18

3. Patrick Holford, The new optimum nutrition bible



viernes, 25 de marzo de 2011

Clorofila, la "sangre verde"

¿Qué es la clorofila?

La clorofila es el pigmento foto receptor responsable de la primera etapa en la transformación de la energía de la luz solar en energía química.

¿Por qué se le denomina “sangre verde”?

En 1913 el químico alemán Dr. Richard Wilsstatter descubrió que salvo la diferencia de sus núcleos de magnesio y fierro respectivamente, la estructura molecular de la clorofila es casi idéntica a la de la hemoglobina en la sangre humana (molécula encargada del transporte de oxígeno en el cuerpo). Una vez ingerida rápidamente se transforma en hemoglobina y aumenta nuestra oxigenación. Es por ello que la clorofila es considerada como el mejor anti- anémico natural. Y es debido a su condición oxigenante que la clorofila tiene el poder de desintoxicar y regenerar nuestro cuerpo en el nivel molecular y celular, promoviendo la salud de los sistemas circulatorio, digestivo e inmune. Es altamente recomendable para eliminar los tóxicos y alteradores genéticos (causales del cáncer) como el diesel, el humo del tabaco y el polvo del alquitrán, sin mencionar los contaminantes alimenticios. La clorofila retira estos componentes acoplándose con ellos para desactivarlos y eliminarlos por las vías de drenaje normales del cuerpo humano.

¿Cuáles son las propiedades sanadoras de la clorofila?

Según Victoria Boutenko (1), dada su capacidad oxigenante y alcalinizante, el espectro de acción de la clorofila es muy amplio:
- Ayuda en la prevención del cáncer
- Provee hierro a los órganos
- Mejora la condición anémica
- Limpia y desodoriza los tejidos del intestino
- Ayuda a purificar el hígado
- Ayuda a mejorar de hepatitis
- Regula la menstruación
- Ayuda a la condición hemofílica
- Mejora la producción de leche
- Ayuda a la rápida sanación de heridas
- Elimina hedores corporales
- Combate a las baterías en las heridas
- Limpia dientes y encías
- Elimina el mal aliento
- Alivia el dolor de garganta
- Beneficia las amígdalas inflamadas
- Calma tejidos ulcerosos
- Calma hemorroides y almorranas
- Mejora catarros
- Revitaliza el sistema vascular de las piernas
- Mejora las venas varicosas
- Reduce el dolor causado por inflamación
- Mejora la visión... entre muchas otras...

¿Cuál es la mejor forma de ingerir la clorofila?

Boutenko plantea que la mejor forma de ingerir la clorofila es en ayunas, en su forma natural y líquida. En otras palabras, las mejores fuentes de la clorofila son las hojas verdes y los brotes licuadas, especialmente el pasto de trigo y de cebada, con los cuales obtenemos 70% de clorofila a través de su jugo. También se encuentra en las algas.

¿Por qué preferir la clorofila en su forma líquida y natural?

Boutenko nos aconseja consumirla en forma de jugos y batidos verdes, porque hoy en día consumimos pocas hojas verdes y de forma líquida podemos consumir más, y porque casi nadie se toma el tiempo de masticar suficientemente las hojas verdes hasta que queden hechas papilla, requisito fundamental para absorber adecuadamente todos sus nutrientes, incluyendo la clorofila.
Es mejor en su forma natural porque la llamada “clorofila” envasada, no es clorofila: para hacerla más estable le han cambiado el núcleo, el que no es magnesio, sino cobre. Además, ¿para que comprarla en forma artificial, cuando puedes obtenerla gratis o a bajo costo en su forma natural, y con más nutrientes?

Por eso tomo clorofila... ¡Salud! ;-)


Referencias bibliográficas

(1) Boutenko, V. (2005). Green for life. Canada; Raw Family Publishing

jueves, 24 de marzo de 2011

Yo tomo batidos verdes

Conocí los batidos verdes a comienzos del 2010 (¡gracias Kelly!). Desde entonces forman parte fundamental de mi alimentación diaria, siendo mi primer y más anhelado alimento del día. Ahora si hay algo que no puede faltar en casa son hojas verdes. No creo exagerar si afirmo que los batidos verdes han revolucionado mi vida (¡gracias familia Boutenko!) Es por eso que deseo que muchas personas derriben sus prejuicios, se animen a probarlos y experimenten por sí mismas sus bondades.
 

Yo tomo batidos verdes porque...

1. ¡Me gustan mucho!: me demostraron que el consumo de hojas verdes crudas puede ser exquisito. Yo los prefiero de color verde intenso, preparados con frutas dulces, como compota, aunque me gustan también como sopa. Hay días que, dependiendo de las frutas que utilice, les agrego un poco de frutas deshidratadas, para que me quede más dulce. También me gusta agregarles un toque de hierbas o especias.


2. Sacian mi apetito y me nutren: la abundante agua y fibra de las frutas y de hojas verdes sacian mi apetito con facilidad. Con uno o dos vasos de batido quedo perfectamente satisfecha y con una agradable sensación como de “frescura”. Además, me aportan hidratación, oxigenación (gracias a la clorofila) y otros nutrientes esenciales, como minerales (abundante calcio y magnesio), vitaminas, fitonutrientes, antioxidantes, entre otros.

3. Me permiten infinidad de variaciones: gracias a los batidos he podido integrar una mayor variedad de hojas verdes comestibles, como las hojas de betarraga, de brócoli, de rabanito y nabos, hojas silvestres comestibles, hierbas medicinales. Y como además voy rotando también las frutas, y combinando todos los ingredientes de distintas formas, puedo jugar muchísimo con los sabores. ¡Me apasiona descubrir nuevas frutas, nuevas hojas verdes y nuevas combinaciones de sabores!

4. Son amigables con mi bolsillo: una parte importante del batido consta de hojas verdes y resulta que muchas hojas verdes comestibles se pueden conseguir de forma gratuita en las ferias o almacenes, dado que las personas suelen botarlas. Este es el caso de las hojas de brócoli, de betarraga, de rabanito, entre muchas otras.

5. Son fáciles y rápidos de preparar: la preparación de un batido verde me toma aproximadamente 5 minutos. Y es más fácil cuando dejo las hojas verdes lavadas con anticipación, porque así ahorro tiempo y espacio en el refrigerador.

6. Los puedo disfrutar en compañía: los batidos verdes son del gusto de la mayoría de las personas, incluyendo los niños, de modo que siempre es posible compartirlos. Aunque muchos no le tienen fe a los batidos, al probarlos, la mayoría de las personas me lo ha agradecido con una gran sonrisa.

7. Son prácticos: cuando tengo que viajar o no tengo mucho tiempo para almorzar, me llevo un batido verde en un termo. El hecho de que sea una papilla facilita la ingestión, ya que masticar las hojas hasta ese punto me tomaría mucho más tiempo.

8. Me ayudaron a cambiar mis hábitos: como son ricos, no es ningún sacrificio. Y lo más maravilloso de todo, a mi parecer, es que el consumo de batidos verdes hizo que me resultara más fácil hacer otros cambios en mi alimentación, ya que me ayudaron a disminuir mi ansiedad y mis ansias por alimentos que no son buenos para mi salud. ¡Es como que me hubieran reeducado los intestinos!

9. Son mi desayuno y once perfectos: ya que me ayudan a evitar el gluten (cereales), la caseína (lácteos), y los alimentos con elevada carga glicémica (masas).


Sugerencias de Victoria Boutenko para el consumo de batidos verdes:

- Aprende a preparar batidos que te parezcan deliciosos, para que siempre tengas ganas de tomar más. Si no te saben bien, eventualmente vas a dejar de tomarlos.

- Bébelos lentamente y mezclándolo con la saliva, para una mejor digestión y absorción de nutrientes. Puedes llevarlo en un termo al trabajo.

- No les agregues nada excepto hojas verdes, frutas y agua, porque adicionar semillas, aceites, suplementos u otros ingredientes puede ralentizar la asimilación del smoothie en tu tracto digestivo, pudiendo causar irritación y gases.

- Tómalos solos, no como parte de una comida o picoteo, para obtener el mayor beneficio nutricional. Mejor esperas 40 minutos para comer otra cosa.

- No les adiciones demasiados ingredientes, como diferentes tipos de verdes y/o de frutas. Mientras más simple, más beneficios nutricionales.

- Siempre rota las hojas verdes que usas para una mejor nutrición y para que tu cuerpo no acumule el mismo tipo de alcaloides, previniendo síntomas de intoxicación.

- Prefiere las frutas y hojas verdes orgánicas por su superior valor nutricional y ausencia de sustancias agrotóxicas. 


Bibliografía
 
Victoria Boutenko, “Green smoothie revolution. The Radical Leap Toward Natural Health”


Link de interés

Entrevista a Victoria Boutenko

Siete cosas que amo de la alimentación viva


Cuando les comento a mis amistades que hago tartaletas sin usar harina, huevos, mantequilla, ni azúcar, y que no las horneo, la pregunta que surge inmediatamente es: ¡¿Cómo?! ¿Y son ricas? ¡Siempre me divierte mucho esa expresión en sus rostros! Es que no se pueden imaginar cómo o con qué se preparan, ni cuál es su sabor. Tampoco se imaginan que un jugo o batido con hojas verdes pueda saber bien... ¡hasta que los prueban! Por eso, si me invitan a alguna convivencia, llevo alguna tartaleta o algo rico para compartir. Entonces ocurre algo maravilloso: ¡se depierta el asombro! Y con el asombro, se despierta una semilla creativa en las personas, abriéndoles un mundo de nuevas posibilidades para explorar. Sí, lo saludable puede ser muy divertido y sabroso!



*~ ¡Siete cosas que amo de la alimentación viva! ~*
1. No sólo puedo preparar leches vegetales variadas, sino que además puedo disfrutar de yogurt y quesos vegetales.

2. Puedo prescindir de todas las harinas que contienen gluten (ej. trigo, centeno...) o índices glicémicos elevados (ej. arroz, papa...), pues no necesito harinas procesadas para preparar pan, galletas, tartas, etc.

3. Aprovecho todo el potencial nutritivo de granos, frutos secos, legumbres y semillas, al activarlos, germinarlos y brotarlos.

4. No necesito de azúcar ni endulzantes procesados para mis recetas dulces. Y sí, créanme, quedan dulces. Tan dulces como quiera.

5. Puedo consumir más hojas verdes crudas, con todos sus nutrientes, clorofila y enzimas, en forma de batidos y jugos verdes desintoxicantes. También puedo consumir de igual forma nutritivos cereales germinados (ej. pastos de trigo, de cebada, etc.).

6. Puedo preparar masas y postres sin huevos, mantequilla ni margarina, disminuyendo el consumo de grasas saturadas.

7. Las recetas no necesitan cocción (aunque puedo entibiarlas si así lo deseo) y son fáciles de preparar.



¡A germinar creatividad! ;-)

Yo como hojas verdes

Las hojas verdes, especialmente las de color verde oscuro, son uno de los alimentos más nutritivos y sanadores que existen, porque son muy ricas en...

- Aminoácidos esenciales: son los "ladrillos" para "construir" nuestras proteínas...

- Micro-nutrientes: vitaminas, minerales y antioxidantes; de hecho, son más ricas en micro-nutrientes que sus raíces vegetales y son más bajas en hidratos de carbono y calorías (ej.: en las hojas de las zanahorias la vitamina A casi 200 veces más alta que en las raíces); también son muy ricas en calcio y magnesio. Según la ginecóloga Christine Northrup, el 50% del calcio que consumimos debiera provenir de hojas verdes.

- Clorofila: según Victoria Boutenko y otros autores, la clorofila nos oxigena, limpia y sana todos nuestros órganos e incluso destruye muchos microorganismos patógenos.

- Fibra insoluble: nos ayuda a mejorar la digestión, favoreciendo el cuidado de los intestinos y la adecuada eliminación de toxinas.


Es importante rotar las hojas verdes que comemos porque...

Según Victoria Boutenko, las plantas no quieren que nos comamos todas sus hojas, porque las necesitan para hacer su proceso de fotosíntesis. Por eso acumulan sustancias alcaloides, lo que obliga a los animales a cambiar su menú.


Variedad de hojas verdes

- Tradicionales: acelga, acelga roja, espinaca, lechugas, endivias, arúgula, repollo, achicoria, etc.

- “No tradicionales”: hojas de betarraga, de coliflor, de brócoli, de rábano, de parra, de nabo, de zanahoria, de mostaza, de calabaza, de amaranto, de quinoa, etc.

- Hierbas: albaca, cilantro, perejil, hinojo, menta, hierbabuena, stevia, etc.

- Hierbas medicinales: hojas de borraja, de caléndula, de trébol, de consuelda, de malva, etc.

- Brotes: alfalfa, brócoli, fenogreco, girasol, rábano, trébol, trigo sarraceno (buckwheat). No más de un puñado y sólo dos veces por semana, ya que contienen mayores niveles de alcaloides para protegerse de los animales. Muchos brotes son ricos en vitaminas del complejo B, necesarias para el crecimiento acelerado de los mismos brotes.

- Pastos de cereal: pasto de trigo, de trigo kamut, cebada, etc. Los pastos de cereal contienen muy poco o ningún alcaloide, pero son difíciles de digerir. El pasto de trigo (wheatgrass) es especialmente rico en clorofila (70%) y minerales (92 de los 102 existentes), además de las vitaminas, aminoácidos y enzimas. Dato: es recomendable cortarlos en pequeños segmentos antes de echarlos a la juguera.


Bibliografía

Victoria Boutenko, "Green for life" y "Green smoothie revolution"
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